Somos lo que hacemos

Ni lo que decimos, ni lo que pensamos, ni lo que comemos. Si me preguntan a mí, somos lo que hacemos. La acción es definitoria, todo lo demás papel mojado. El movimiento se demuestra andando, que decía aquel. No me sirven los “dilatada experiencia en”, show me the money mejor. Si sabes hacer algo, hazlo. Pensar en hacerlo no aporta ni demuestra nada. Hablar de hacerlo, y que te escuchen, puede que te alimente el ego un tiempo, pero el vacío de realidad no van a llenarlo aplausos falsos a un mensaje falto de experiencia.

En esta España nuestra lo de hablar con hechos por delante se lleva poco, el cantamañanismo está a la orden del día. Pero en otros lugares la gente es menos inocente, y las grandes palabras y promesas se tienen que respaldar con tangibles. Los americanos, por ejemplo, los muy jodíos. Los patos primigenios, esto es Diego, Jan y un servidor (con la inestimable ayuda de la señora Pato Marta), nos pasamos un par de semanas hace unos meses en San Francisco hablando de lo nuestro con quien quisiese escuchar. Y escuchar escuchaban, con atención. Pero lo del “mira que bonito lo mío” no iba a ser suficiente…

Los patos en su oficina de California: el Happy Donuts

A ver qué se cuenta este…

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Ocean’s Eleven, sobre equipos y startups

Con la Eurocopa de fútbol recién terminada, los equipos están en boca de todos. Que si tal tiene a los mejores delanteros, pero el otro defiende mejor, y el de más allá está más equilibrado. Y es que, en los deportes de equipo, la gestión del mismo lo es todo. Traer a la gente apropiada, integrarla en el grupo, dar con la estrategia que mejor se adapta a los jugadores de que se dispone, en fin, todo el pack. En una startup la cosa no varía demasiado, y es que… ¡el equipo lo es todo!

¡Vamos equipo!

Si no es por no hacerlo, pero hacerlo “pa na”… es tontería

No es la primera vez que habla el amigo Enrique Dans y sube el pan. Cosas de ser un gurú de los Internecs, supongo. En su columna de Expansión de hace unos días se lamentaba de la falta de buenos programadores en España. Y cito:

En España, que un emprendedor encuentre al programador adecuado para convertir sus ideas en código ejecutable es una proeza.

En España, las personas de verdad capaces de convertirse en el alma de un proyecto y transformar su esencia e ideas en código […] prácticamente no existen. Pero no, no es porque se les pague poco: es que no se encuentran ni debajo de las piedras.

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Evasión o victoria, o de como Backbone.js salvó el frontend de Ducksboard

La web está cambiando, vaya si lo está haciendo. Todavía recuerdo con claridad mis primeros encuentros con HTML, aquellas “páginas personales” de diseño ridículo y peor contenido que nos sacábamos de la manga, orgullosos, Diego y yo. El súmmum de la técnica era incrustar un GIF animado para darle movimiento al asunto, y enviar datos vía formulario era el no va más de la interactividad. Tiempos entrañables aquellos.

Hoy en día la página más chorra usa todo tipo de artimañas técnicas para ser dinámica, interactiva y rápida, no vayamos a tener que esperar. La idea es, como vamos viendo cada vez más claro, difuminar (si no borrar) el límite entre página web y aplicación nativa. Eso de clickar links y esperar a que cargue una nueva página ha quedado desfasado, esto ha de parecer una aplicación, no un conjunto de documentos enlazados. Ahí tenemos a AJAX, Comet, WebSocket y otro buen puñado de tecnologías y técnicas que tratan de abstraernos del concepto de página web y llevarnos en volandas a la era de la aplicación web. Y todo ello de la mano de JavaScript, el otrora patito feo ahora elevado a lingua franca de esta nueva era y lenguaje del momento.

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Ande yo caliente, ríase la gente

Me encuentro con ciertas preguntas recurrentes en toda charla que doy sobre la arquitectura y tecnología de Ducksboard. Una de ellas es cómo demonios hemos acabado usando la base de datos de una manera tan… original. Otras, y éstas son las interesantes, van en la línea de:

¿Y por qué Python y no Ruby?
¿Y por qué PostgreSQL en vez de MongoDB?
¿Y por qué Backbone.js si mola más Ember.js?
¿Y por qué <ducks-tecnología-X> y no <yo-prefiero-tecnología-Y>?

Nuestra elección de tecnología sigue una serie de criterios. Lo que sigue es una explicación de algunos de ellos para responder a todas esas preguntas, así del tirón. Once and for all, que decía aquel.

Venga, sigue