En Internet no hay un aquí

Vamos a ver como oriento el post para no herir sensibilidades con el tema de hoy. Y es que nunca debería uno hablar de fútbol, política o patria si no tiene ganas de lidiar con las más bajas pasiones de sus contertulios. Pero oye, no le va tan mal a Reverte opinando sobre estos y otros tabúes del dominio de lo muy subjetivo, así que from lost to the river. Hoy, Internet y nacionalidades. O nacionalismos, o patrias, o como quieran ustedes llamarlo. ¿Cómo casan los ancestrales sentimientos de pertenencia territorial con la naturaleza global de la emergente Red de redes? Y es más, ¿cuánto sentido tienen en este nuevo contexto?

Esto no va acabar bien…