Indie gaming, mon amour

¡Ah, la infancia, que tiempos aquellos! Todo era apasionante, todo era único, todo era… nuevo. Y vaya si eso era cierto con los videojuegos. Si son un medio joven ahora, imaginad hace más de 20 años, cuando servidor era un chaval (y mono, y delgado, perra vida…). No paraban de salir juegos que inauguraban un género, o que daban una vuelta de tuerca a uno existente, haciéndolo madurar. Las mejoras técnicas eran constantes, que si más colores, más planos de scroll, ahora tenemos polígonos, toma cel-shading, ahí llega el bump mapping, etc, etc. Como decía, un medio nuevo, todo por explorar, nuevas ideas a raudales, el paraíso de la creatividad, oiga. Pero todos nos hacemos viejos.

Y cuando digo todos, me refiero a mí, sí, pero también a la industria. No sólo tengo más años, además estoy más gordo y aburrido (bueno, aburrido no, soy un tío la mar de salao, que coño). Y la industria también está gorda y aburrida, vaya si lo está. Esos pequeños estudios, con ganas de hacerse un sitio a base de explorar nuevas ideas con talento, son ahora mega-corporaciones de miles de empleados y cuentas muchi-millonarias. Las gestionan señores encorbatados que “viven” los videojuegos a través de un Excel. Y todos sabemos que la combinación de señores encorbatados y Excels no suele traer cosas buenas, y desde luego son aburridos, los tíos. Esos señores no están para arriesgadas ideas revolucionarias. El riesgo implica la posibilidad de perder, y a esos tíos les pagan por ganar. Ya sabéis, cuentas positivas a final de año fiscal, accionistas y esas cosas.

The good old times, en que explorar nuevos mundos y formas de jugar lo eran todo.

A esa falta de aliciente por tomar riesgos se le suma, quien lo iba a decir hace años, lo avanzado de la tecnología. Los videojuegos actuales permiten poner en pantalla auténticas súper-producciones de cine. Gráficos, sonido, todo es la hostia (menos el guión, eso podían no habérselo copiado de según que películas…). Pero crear una súper-producción implica un súper-equipo, un súper-presupuesto y un súper-pastizal en resumen. Motores gráficos de millones, cientos de personas de perfiles varios, unos pocos años de desarrollo, un señor dineral vale hacer un juego AAA (vamos, un súper-ventas de primera clase). Y si luego el tema no vende, el que ha pagado la fiesta va a tener que responder a un par de preguntas.

Y ese es el panorama actual en el circo videojueguil. Las ideas frescas implican riesgo, y no un riesgo pequeño, no, sino riesgo de ese de millones de dólares. ¿Así que por qué jugársela con la idea molona de algún friki del departamento de diseño cuando hacer otro Call of Duty es una apuesta segura? Es la gallina de los huevos de oro, funciona siempre, sin riesgo, sin complicaciones. Como los FIFA/PES, Final Fantasy, Gran Turismo, Halo, Gears of War, Mario, Sonic, Metal Gear, God of War y un largo etcétera que nos regalan cada año, o varias veces por año si es posible, que diantre. Y oye, no son malos juegos, tengo unos cuanto ejemplares de la mayoría de esas sagas. Y a la gente les gustan, los compran como si no hubiese un mañana. Todo bien, ¿no? Bueno, sí, supongo. Pero esa sensación de novedad, de frescura, de descubrir algo nuevo con un juego nuevo, todo eso se ha esfumado.

El número 14, sí. Lo más cachondo es que el anterior era el 13-2. Sí, una secuela del 13…

Sí, vale, algunas de esas sagas son relativamente nuevas. Tan cierto como que, o bien proponen algo calcado a sagas anteriores (las variaciones entre FPS son irrisorias), o son sobre-explotadas tan rápidamente que parece que lleven toda la vida entre nosotros. Un poco tostón si se me pide mi opinión. Sí, la calidad de los juegos está en su cénit histórico, pero tengo la sensación de estar jugando al mismo juego una y otra vez. Y es algo más que una sensación, pero si la mitad de ellos usan el mismo motor gráfico, pardiez… Por supuesto hay excepciones, claro que sí, pero creo que todo el mundo estará de acuerdo en que es una tónica general.

¿Han muerto por tanto la innovación y la exploración de nuevos conceptos en los videojuegos? ¿Se acabó lo que se daba? ¡Pues claro que no, señores! Es más… ¡Están más vivas que nunca! Joder, cinco párrafos en plan agorero y resulta que la cosa no sólo está tan mal, sino que está la mar de bien, que gestión de la expectativa la mía. Hay luz al final del túnel, como no, y esa luz tiene nombre propio: el juego indie. El juego indie, o juego independiente, es, simple y llanamente, un juego desarrollado por un pequeño equipo / estudio (o incluso por una única persona) sin apoyo económico de las grandes productoras y distribuidoras. Es como el cine independiente, vamos. Juegos desarrollados y distribuidos fuera del circuito estándar. Alejados del mainstream.

Genius at work. Y como veis, pocos lujos.

No es un concepto nuevo, claro. Si existe una corriente principal en cualquier medio o sector, existe una corriente independiente que explora vías distintas. Los videojuegos indie han existido desde el principio, como no. Pero algo ha cambiado: su distribución, su exposición al gran público. Durante años los juegos indie han estado limitados a círculos concretos de usuarios de PC, lejos de los ojos del usuario medio de videojuegos. Pero estamos en 2012, e Internet llegó hace tiempo para quedarse, y para eclipsarlo todo. Con ella, la distribución digital se ha ido haciendo un hueco cada vez más grande en las plataformas de juegos. Ya no sólo en PC (bendito Steam, bendita Valve), sino en consolas, donde nunca antes hacerse con juegos no-mainstream había sido tan fácil. Xbox Live, PSN, Wii Shop, todas las consolas disponen ahora de una plataforma digital de distribución de juegos. Y los indie han florecido en ellas con una fuerza nunca antes vista.

Juegos que antes hubiesen pasado por el mundo sin pena ni gloria se aúpan ahora a las primeras posiciones de las listas de descargas. World of Goo, Braid, Minecraft, son algunos de los ejemplos más exitosos. Son fáciles de encontrar, fáciles de descargar, y sobretodo son baratos. Los costes de desarrollo son pequeños, y eso se refleja en su precio. Lo son porque los equipos son pequeños, claro. Y lo son también porque los indies no buscan competir con los AAA en tecnología (no tienen recursos para intentarlo siquiera), sino en mecánica de juego, y por eso apuestan por apartados técnicos mucho más simples, anticuados incluso en ocasiones. El 2D es muy común en el mundo indie, y bien feliz que estoy yo con eso.

El estilo visual de Limbo es apabullante. Canelita fina, y sin marines espaciales de por medio.

Los indie, decía, exploran nuevas mecánicas de juego. Algunos inventan un género, otros tratan de profundizar en uno existente, otros le dan un enfoque totalmente nuevo a algo viejo. Braid es un plataformas / puzzle en 3D. Las plataformas son 2D, eso sí, pero su lado puzzle explota de maneras nunca antes exploradas en un juego el concepto de tiempo, su tercera dimensión. Y el resultado es abrumador, no en vano Jonathan Blow ha sacada una buena pasta con él. Yo lo he pagado dos veces, una en Xbox y otra en Linux, porque lo vale. World of Goo propone puzzles basados en físicas con una apuesta gráfica genial. Las aventuras gráficas de Amanita Design, como Machinarium o Botanicula, tienen el apartado artístico más fresco y cuidado que he visto en años. Trials HD es tan, tan, tan viciante gracias a su propuesta puramente arcade que asusta. Fez es una obra maestra del diseño, con un uso del 2D / 3D excelente (aunque su desarrollador sea un tanto gilipollas). Y podría seguir así todo el día, JourneySuper Meat BoyLimbo, … Son tantas joyas en tan poco tiempo que abruma.

Botanicula, de Amanita Design. El trabajo de esta gente me flipa.

No sería justo no reconocerle a algunas de las grandes productoras el mérito de haber apostado por juegos alternativos de una u otra manera. Hay dos ejemplos que me gusta recalcar. Por un lado, el de Valve. No sólo son unos cracks haciendo juegos, con una cultura de empresa envidiable, sino que han sido pioneros en montar un sistema de distribución digital potente. Steam se ha convertido en la plataforma de despegue para muchísimos juegos indie, a los que tratan con el mismo respeto que a los “grandes”. Por otro lado, Sony ha apoyado el desarrollo de juegos claramente alternativos en sus propios estudios durante años. SCE Japan Studio con Loco Roco, Patapon o Echochrome, y Team Ico con Ico o Shadow of the Colossus son claros ejemplos (bendito Ueda). Chapeau.

En los indie he encontrado la emoción de la novedad que los juegos clásicos me negaban. Con Braid o Fez vuelvo a sentirme el chaval con ganas de explorar mundos y resolver puzzles. Retos nuevos, mecánicas inexploradas, lo que me hizo un amante de los jueguicos en primera instancia. Me pensaré muy mucho si me gasto 60 euros en el próximo Call of Duty, pero pagaré sin dudarlo un segundo por ver lo próximo de Amanita Design y experimentar lo próximo de Jonathan Blow.

Gracias caballeros indie, brindo por vosotros.

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15 thoughts on “Indie gaming, mon amour

  1. Ya si hubieras mencionado Indies made in Spain hubiera sido la leche, como Milkstone o la gente que hizo el nyxquest :)

    1. Me he centrado en los últimos que he jugado, la verdad. Aunque el tema del software patrio es interesante y bien podría dar para hablar un rato :)

      1. Como indie nacional lo reivindico tambien jejeje Gran articulo, a los que luchamos por hacernos hueco nos llena de energia saber que a muchos usuarios aun siguen apostando por el Indie.

  2. Quería ser el primero en comentar tu primer artículo de tu primer blog.

    Enhorabuena, no sólo por empezar a escribir, sino por la temática elegida para presentarte :) He comprado y disfrutado de TODOS los juegos de los que hablas en tu artículo menos Fez (dame tiempo).

    Los juegos indie, la vuelta al software de autor tiene un futuro brillante en un mundo lleno de piratería.

  3. Pues que sera cuando te pongas a correr? La leche!
    Enhorabuena, estas oficialmente blogueado ;)

  4. pues no mola que digas que los de los excel son malos….. tambien los hay buenos

  5. Muy buen post Aitor!, no sabía que todavía tenías tiempo para dedicarle unas horas al gamming. Acá yo estoy MUY oxidado, lo último que jugué fue el Portal2 que yo creo que entra también en la categoría de novedosos (por el Portal1). Si vos vistes cambios en esta industria, imaginate yo, que cargaba los juegos de la MSX desde casete y tuve mi primera PC sin colores ni disco duro, he hice mi primera jugada entre dos computadoras con un cable serial (con el F-29 Retaliator y luego Doom) y luego con redes BNC, eso sí, había que llevar las compus a la casa de algun amigo con una mesa amplia. Siguiendo tu recomendación voy a probar alguna de las joyas que mencionas a ver si vuelvo a disfrutar de un buen juego novedoso. Un abrazo.

  6. Pingback: Indie gaming, mon amour

  7. Yo creo que actualmente y no solo ya debido a Steam, Valve, Internet si no tambien a los dispositivos iPhone, iPad, Android podemos vivir una pequeña revolucion del Indie como en los 80’s con los juegos de 8Bits, recordemos grandes patrios como “Made in Spain”, “Opera” e incluso (por que no) a “Dinamic”. Todos empezaron como equipos pequeños que dieron grandes titulos al mercado.

  8. La verdad es que antiguamente la gente se divertia con juegos en 2D y aora cada vez la gente exige mas y mas gráficos.. y fijaros aora la mayoría de los jóvenes tienen sobrepeso y eso es debido a tanto juego ya que antes las calles estaban plagadas de jóvenes que se divertiían jugando con pelotas etc… y aora ya no salen de sus casas

  9. Pingback: Journey « Take it easy

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